La seguridad de los trenes

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    • La seguridad de los trenes

      LA VANGUARDIA | Editorial

      OPINIÓN
      La seguridad de los trenes

      Editorial | 09/04/2011 - 00:02h


      Tras la violenta muerte de un vigilante de seguridad en la estación de Renfe de Castelldefels a manos de un pasajero que viajaba sin billete y de otros incidentes de gravedad en los trenes de cercanías y regionales, los departamentos de Interior y de Territori i Sostenibilitat han acordado impulsar nuevas medidas para atajar la inseguridad y el vandalismo en la red ferroviaria, especialmente durante la noche y madrugada de los fines de semana, sobre todo en puntos cercanos a las zonas de ocio más concurridas del área metropolitana. Hace tiempo que usuarios y empleados expresan sus quejas sobre la reiterada presencia de grupos e individuos que se dedican a molestar y atacar al resto de personas en convoyes, estaciones y aparcamientos adyacentes.

      La Conselleria d’Interior ha anunciado que creará una división de Transporte de los Mossos d'Esquadra, cuyos agentes patrullarán tanto de uniforme como de paisano en los trenes regionales y de cercanías de todo el territorio. Una unidad similar ya opera, desde hace años, en Barcelona, en el Metro y en Ferrocarrils de la Generalitat. Además, en coordinación con Renfe, se procederá a instalar más videocámaras tanto en estaciones como en convoyes, herramienta que contribuye de manera notable a la disuasión. Las cámaras en el interior de los trenes permitirán extremar el control en las horas y en los días de mayor riesgo, y evitar que situaciones de incivismo y vandalismo degeneren en altercados más violentos, algo que sucede a menudo. Por otro lado, el próximo vallado de las vías entre Castelldefels y Garraf también redundará en una mayor seguridad en una de las líneas más utilizadas.

      El servicio de cercanías y de regionales de Renfe en Catalunya es usado habitualmente por miles de ciudadanos en sus desplazamientos a sus lugares de trabajo y estudio. Esta realidad merece que las administraciones implicadas atiendan con extremo celo su perfecto funcionamiento, no sólo en lo referente a inversiones en material e instalaciones, también en una dimensión tan básica como la seguridad en trenes y estaciones. Pese a las restricciones económicas del momento, es urgente que el Govern y todos los operadores implicados en el sistema ferroviario hagan un esfuerzo en este tema. Pero hay que lamentar que haya tenido que morir un vigilante a manos de un pasajero violento para que las autoridades hayan dado el paso; deberían haberse atendido antes las voces que alertaban sobre el incremento de actitudes vandálicas y delincuenciales.

      Los consellers Puig y Recorder y los directivos de Renfe se han comprometido con la mejora inmediata de la seguridad de los pasajeros. Recordemos que Cercanías es un servicio traspasado ya a la administración autonómica. Cabe esperar que estas medidas se apliquen lo más pronto posible, también con la colaboración de los ayuntamientos en las zonas donde se han detectado más incidentes. La calidad de los servicios públicos no puede ser un concepto abstracto al que se refieren nuestros políticos, sino una apuesta tangible.